Auge y Declive
¡Nos desviamos del camino,
pero no pudimos darnos cuenta!
acostumbrados a saborear el sufrimiento,
a respirar el petricor de las lágrimas amargas.
No queremos pensar más que en nosotros mismos,
la compasión dejó de ser una cualidad
para convertirse en un síntoma de debilidad.
Podría decir:
¡grita y aplasta las cabezas de débiles mentes!
la vida misma desaparece o aniquila los más rezagados,
¡TRANSFIGURARSE!
o forzar una metamorfosis para no desaparecer!
cueste lo que cueste,
el único que importa soy yo.